No digas que ha sido un sueño
El museo pone el colofón a una nueva edición de San Sebastián Moda Festival con una jornada en la que 1.800 personas viven la moda con seis desfiles mágicos
11/05/2026
Iñigo Belástegui
Cuando este sábado, en torno a las diez y media, los focos de la capilla de San Telmo se apagaron, hubo quien se preguntó si la jornada que se había vivido en este museo donostiarra había sido un sueño o si en realidad se había producido. Fantasía y magia fueron dos constantes en los seis desfiles que se celebraron desde las once de la mañana hasta entrada la noche. En San Telmo, disfrutaron de la moda en directo más de 1.800 personas, con seis llenos en otras tantas pasarelas. La moda tiene tirón en Gipuzkoa y así lo confirma San Sebastián Moda Festival en cada una de sus ediciones.
No es sencillo elegir con qué quedarse de entre todo lo que sucedió ayer, así que quizá lo más correcto sea empezar por el principio y ese comienzo fue protagonizado por Sophie et voilà Bridal. La marca vasca liderada por Saioa Goitia elige con mucho mimo dónde quiere estar y el público guipuzcoano ha podido disfrutar una vez más de su creatividad.
De buena mañana, Sophie et voilà presentó su colección bridal ‘Back to the Roots’, toda una vuelta a los orígenes de la marca vizcaína. El romanticismo contemporáneo se aprecia en una estética que encuentra el justo equilibrio entre frescura, actualidad y sofisticación. Los tejidos parecen cobrar vida en movimiento y se adivinan los vestidos desmontables por medio de piezas convertibles para novias que buscan versatilidad y funcionalidad, pero también un golpe de efecto a sus ‘looks’.
En una jornada de alto voltaje, porque la delicadeza de la pasarela venía acompañada por un espectacular montaje de luz y sonido, Lander Urquijo tomó el relevo con un desfile que no olvidará. Su firma no había estado hasta ayer en San Telmo y, sobre todo, nunca antes se había atrevido a hacer una incursión en la moda femenina. Él lleva desde 2009 reinventando la sastrería masculina, pero para esta cita se animó a adentrarse en el universo femenino. En ese viaje desde lo clásico hacia lo moderno, la mujer merecía, sin duda, un lugar.
Lo hizo con trajes, sobrecamisas y algunos otros detalles inesperados y que sorprendieron a los presentes. Con una colección inspirada en Saint Moritz, las texturas eran vaporosas, con linos y algodones muy lavados y, en el caso de los ‘looks’ femeninos, las formas se habían adecuado a esas futuras clientas, pero siempre se apreciaba un toque masculino en textiles y tonos. Solo el paso del tiempo dirá si esta incursión ha sido algo puntual o representa un punto de inflexión en la firma del diseñador vizcaíno.
El arraigo marítimo
El primer desfile de la tarde llegó de la mano de Loreak Mendian. No por conocida, la firma deja de sorprender y, en esta nueva etapa, sigue mostrando con orgullo unas señas de identidad que todos conocemos.
Ayer presentó su colección primavera-verano 2026, inspirada en el mar. Las rayas marineras no fallan en unas prendas cómodas y funcionales que tienen su contrapunto en la cápsula que han confeccionado junto con la firma de calzado francesa Kleman. Diseñada en la región de la Romagne, su fin es acompañar una vida al aire libre, sin importar la estación.
Y, hablando de calzado, Lily&You volvió a encantar en San Telmo un año después. La firma de Azucena Ordóñez presentó también su colección primavera-verano. Su proceso artesanal es innegociable, al igual que lo son los materiales de primera calidad. Pensada para mujeres que aprecian la autenticidad y valoran la belleza en los pequeños detalles, sus diseños cuentan una historia.
No es en absoluto sencillo triunfar en una pasarela con una colección de calzado y Ordóñez ayer lo volvió a conseguir. Naturalidad y sofisticación son dos virtudes de una colección que busca esa elegancia atemporal y que ayer, en San Telmo, supo acompañarse de una armonía que sumó y nunca restó.
Madrid, Barcelona, Donostia
La icónica firma valenciana Isabel Sanchis llegó a San Telmo después de triunfar en los últimos dos meses en Madrid y Barcelona. Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques eligieron estar también en San Telmo con su propuesta para la temporada otoño-invierno 2026/27, con todo lo que ello significa. El público, sin duda, lo supo agradecer.
Isabel Sanchis enamoró ayer con una combinación de estilos tradicionales que tienen resultados rompedores y actuales, unificando piezas de prêt-à-porter con prendas de costura. La ovación recibida, eterna, arrancó sus lágrimas y las de su hija, Paula Maiques.
La firma valenciana está investigando la integración de iluminación en piezas realizadas especialmente para la colección y ayer sorprendió con esta nueva idea que, lejos de algo loco, se reveló como un signo de elegancia y distinción, porque es un proceso que combina tecnología, artesanía y costura.
El fin de fiesta, y nunca mejor dicho, llegó con Noventa Grados y un desfile que fue una conjunción de diferentes disciplinas. El ‘show’ arrancó con una proyección sobre la fragilidad y la fuerza de la naturaleza, el juego de las luces con la música fue brutal y la moda, por supuesto, brilló con luz propia.
Marcial Muñoz y su equipo presentaron ‘Sweet Dreams’, un juego de contrastes en el que conviven lo formal y lo casual, lo rígido y lo fluido, la transparencia y la opacidad. Los zapatos de tacón de Lily&You volvieron a una pasarela en la que también brillaron las joyas de Comtesse Nené o la tecnología de Oribe. Noventa Grados genera en estas citas un universo con sello propio y ayer, además, nos permitió vivir esos dulces sueños que prometía el título de su colección.
Fantasía y realidad
Ellos pusieron, ya entrada la noche, el colofón a una larga jornada en la que fantasía y realidad confluyeron muchas veces en los diseños que tomaban una pasarela en la que elegancia y modernidad pueden convivir gracias a la magia de la moda.
La espectacularidad en bridal de Sophie et voilà, con una vuelta a los orígenes que seguro será un viaje positivo; esa primera vez de Lander Urquijo en el universo femenino, un hito que puede ser efímero, pero tiene pinta de punto de inflexión; el viaje desde el Cantábrico hasta los viñedos de la Romagne que nos propuso Loreak Mendian para demostrarnos que, más allá de coyunturas, es una firma eterna; ese calzado tan estético y elegante como funcional y distintivo y que, además, cuenta historias de Lily&You; la incorporación de la tecnología como instrumento para alcanzar la excelencia técnica de Isabel Sanchis o Noventa Grados con una puesta en escena y unas prendas que nos deben hacer reflexionar sobre el talento y la moda que tenemos en Donostia y en Gipuzkoa.
Tras esos dulces sueños a los que nos invitó Noventa Grados, hubo que volver a la realidad para cerciorarse de que sí, de que todo lo anteriormente narrado pasó ayer en SanTelmo, en el marco de San Sebastián Moda Festival, y nada, pese a que muchos hubiesen podido soñar con ello, fue una fantasía. No digas que fue un sueño, porque todo esto ha sucedido.